Proceso

¿Cómo se elabora el jabón NURA?

foto: lluis teixidor

foto: lluis teixidor

Explicaremos brevemente cómo elaboramos nuestros jabones NURA:

Preparación:
1. La receta: Se elabora la receta individualmente para cada bloque de jabón. De la receta dependen en gran medida la calidad y las características del jabón. Hay que conocer el comportamiento y las propiedades de cada ingrediente y el efecto de las mezclas en el proceso de la saponificación.

2. La lejía: Se prepara la lejía, mezclando la sosa cáustica con agua destilada. El agua puede ser sustituido por leche, vino, cerveza o una infusión de hierbas.

3. La base de aceites y grasas: Mientras se enfría la lejía, se prepara la base de aceite y grasas, combinando diferentes aceites y grasas de base (p.e. aceite de oliva, coco, palma o girasol). Se calienta la base hasta que quede completamente líquida, controlando que la temperatura no suba por encima de 60ºC. De ahí viene el nombre de la elaboración “en frío” que se emplea para mantener al máximo las propiedades de los ingredientes.

Elaboración:

foto: lluis teixidor

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4. La emulsión: Se mezcla la base de grasa con la lejía y se remueve hasta conseguir una emulsión de consistencia cremosa. Ahora se añade los aceites valiosos para el exceso de lípidos, las arcillas, los aceites esenciales y todo lo demás que le da al jabón su toque especial.

5. El molde: Se vierte la mezcla en un molde, a veces se le aplica un veteado. Después se tapa y se guarda con la temperatura adecuada para que haga debidamente su proceso de saponificación.

6. La saponificación: Durante las próximas horas, la emulsión pasa por el propio proceso de la saponificación, la transformación química de la mezcla en jabón. La masa se vuelve líquida, caliente y oscura, después se enfría, se compacta y endurece.

Acabado:
7. El corte: Elaboramos bloques de jabón de 4 a 7 Kg. cada uno. Después de endurecerse y enfriarse, quitamos el bloque del molde y lo cortamos manualmente en pastillas. Se guarda las pastillas en cajas abiertas para que se sequen al aire.

foto: lluis teixidor

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8. El secado: El jabón natural es parecido al queso y al vino: debe curarse. Durante el secado al aire de un periodo mínimo de cuatro semanas, el jabón pierde el agua excesiva, se endurece más y baja su pH a 9-10. El jabón natural fresco no se puede usar para bañarse ya que es demasiado alcalino, irrita la piel y no hace mucha espuma. Cuando el jabón tiene entre seis y 12 meses de antigüedad, está en el punto óptimo para su uso.

9. El envoltorio: Se envuelve cada pastilla individualmente para protegerla de la humedad y de las influencias del entorno.

10. La vitola: A cada pastilla se aplica una vitola de papel vegetal que contiene la información técnica del jabón: declaración de ingredientes (según INCI) y sustancias alérgenas, propiedades y recomendaciones de uso, código de barras, información sobre el fabricante (NIF etc.). Terminado este paso las pastillas están listas para la venta. Se guardan en cajas envueltas en papel como protección contra la humedad.